Programa Residencial
El Programa Residencial es el Fundamento del CSTAD. El programa residencial es una oportunidad única de prepararse para el servicio al Señor, disponiendo de un tiempo específico e intenso en el estudio de la Palabra complementándolo con el servicio práctico en las iglesias asociadas.
El Programa Residencial posibilita:
- Un tiempo único y específico de formación bíblico-teológica. (Sept-Mayo)
- Atención personalizada con profesorado especialista de las asignaturas que imparten.
- Posibilidad de investigar en un fondo bibliotecario con más de 8.000 volúmenes.
- El crecimiento en el conocimiento guiado por una búsqueda continua de la presencia de Dios en un entorno privilegiado. Con tiempos diarios de ministración en la capilla.
- Participación con ministerios y profesorado de reconocida relevancia internacional.
- Formación práctica ministerial en las iglesias asignadas, supervisados por pastores de las iglesias asignadas.
- Participación en una visión ministerial más amplia.
- Tiempo de confraternidad y compañerismo único.
- Mayor celeridad en el estudio.
- Cuatro años para conseguir la Licenciatura.
El estudio posibilita tres niveles de estudio:
- Después de los dos primeros años, el alumno recibe un CERTIFICADO EN BIBLIA.
- Con el tercer año se logra la DIPLOMATURA EN TEOLOGÍA.
- El cuarto año posibilita, después de la aprobación de la tesina de grado (entre 80 y 100 páginas) el acceder al título de GRADO EN TEOLOGÍA
El perfil del egresado:
El resultado de la formación bíblico-teológica en el CSTAD capacitará a quien ha sido llamado del Señor a:
- Predicar con eficacia el Evangelio.
- Exponer las Escrituras con fidelidad al texto y en un lenguaje que afecte a la sociedad actual.
- Responder con sabiduría, fundamentado en las Escrituras, a críticas y confrontaciones contra la fe cristiana.
- Enfrentar, de manera objetiva y cristiana, tanto su desarrollo espiritual como el de otros creyentes.
- Asesorar y aconsejar en cuanto a los valores cristianos a cualesquiera de los estamentos que conforman nuestra sociedad.
- Promover el desarrollo armónico y espiritual de las personas, a fin de que sean útiles y afecten positivamente a la comunidad.
- Aplicar la educación bíblica y teológica en un proceso continuo que esté orientado hacia el pleno desarrollo de la personalidad del individuo
- Promover cambios de actitudes, individuales y sociales, con miras a conducir a la iglesia en conformidad con los niveles de eficiencia que señala la Palabra de Dios.
- Participar con eficacia en el desarrollo sociocultural de su iglesia, motivando e incentivando una dinámica de ser "Luz del mundo" de forma continuada.
- Orientarse hacia un ministerio específico de servicio a Dios y a la Iglesia: pastoral, evangelístico, misionero, enseñanza, etc.

